¡Bienvenidos a Vinci Hair Clinic!

No es fácil encontrar la rutina capilar ideal. Algunas personas se ponen a probar diversos productos, pero solo terminan con el pelo más seco y quebradizo que antes. Con la llegada del verano y la subida de las temperaturas, la tarea de tener un cabello sano y bien hidratado se complica todavía más. En efecto, esa mayor exposición al sol puede tener un impacto negativo en nuestra cabellera.

Dominar el cabello, para que se pueda peinar fácilmente sin miedo a que se rompa, es una tarea difícil pero no imposible. ¡Los expertos tienen la respuesta! En este artículo revisamos los consejos de varios especialistas en el cuidado del cabello. Abordamos el problema del pelo quebradizo, y enumeramos los pasos que hay que seguir para mejorar nuestra salud capilar. También vamos a examinar otras cuestiones, como la exposición al calor y el uso de herramientas de peluquería. ¡Sigue leyendo para que descubras eso y más!

  1. Cuidado con el calor excesivo

La mayoría de las mujeres usan la plancha o el secador justo después de la ducha, para secarse el pelo rápidamente y darle el aspecto deseado. Sin embargo, la prisa puede hacer que terminen con las greñas secas y quebradizas. ¿Eso significa que hay que dejar de usar herramientas que generan calor? La respuesta es que no. Sin embargo, los especialistas aconsejan usarlas con mucha moderación.

“En el caso de las personas que utilizan herramientas de peinado térmicas, yo recomiendo usarlas solo de tres a cuatro veces por semana”, dice el estilista de celebridades Linh Phan. Él sugiere mantener la temperatura por debajo de los 200 grados centígrados. Además, el tricólogo y científico Dominic Burg dice que no debemos aplicar demasiado calor sobre el cabello húmedo, porque eso tiende a secar el tallo más rápidamente, y a debilitar la estructura de las hebras.

  1. Cuidado con las decoloraciones intensas

El cabello puede sufrir daños importantes si nos pasamos de la raya, pero si cuidamos adecuadamente el cuero cabelludo, también podemos prevenir y revertir cualquier daño adicional. Burg sugiere: “Hay que invertir en una buena rutina de cuidado para los folículos y el cuero cabelludo, para asegurar que el pelo esté creciendo lo mejor posible. De esa manera podremos soportar los tintes y los tratamientos sin preocuparnos tanto por la fragilidad y la resequedad”.

Hacer una buena pausa en las decoloraciones puede ayudarnos a que el pelo esté menos seco y quebradizo. Pero si tienes que decolorártelo, utiliza una mascarilla de acondicionamiento profundo durante la noche, para nutrir el cabello mientras duermes y fortalecer las hebras. Solo tendrás que envolverte la cabellera con un turbante o una toalla, para que el líquido no se escurra ni se quede pegado a la almohada.

  1. No te lo laves demasiado

Burg explica que “cuando el agua entra en la fibra capilar, debilita la estructura interna, provoca fragilidad y con el tiempo permite que surja la sequedad”. Aunque el lavado elimina la acumulación y la suciedad del cabello, un lavado demasiado frecuente puede abrir las cutículas, lo que permitirá que el agua se filtre, debilitando la estructura interna.

El lavado frecuente con champú también elimina el sebo y los aceites naturales del cabello, que forman una capa protectora. La frecuencia recomendada de lavado varía de persona a persona. Es por eso que debemos consultar a un especialista para poder determinarla adecuadamente.

  1. Productos que dañan la textura

Andrew Fitzsimons, otro experto en peluquería y estilismo, sugiere que escojamos productos capilares que se adapten a la textura de nuestro cabello, para evitar dañarlo. “El pelo rizado o grasoso tiende a ser más seco, y por ende, también es más propenso a romperse. Debido a su patrón rizado, los aceites naturales no pueden bajar fácilmente hasta el tallo de las hebras”.

Si tu cabello muestra signos de sequedad excesiva, considera la posibilidad de reducir la cantidad de productos que usas, y acondiciónalo a profundidad al menos una vez por semana. Linh Phan aconseja que nos cubramos el pelo con un gorro o una funda de seda, para protegerlo mientras dormimos. Puede que esto no te brinde resultados inmediatos, pero con el tiempo verás mejorías.

  1. Uso excesivo de sulfatos

Dominic Burg sostiene que muchos productos para el cuidado del cabello que encontramos en el mercado (sobre todo los más económicos) incluyen ingredientes sintéticos nocivos que pueden despojar al cabello de sus aceites naturales. Los sulfatos, que son especialmente perjudiciales, suelen encontrarse en los champús. Estas sustancias resecan el cabello e irritan el cuero cabelludo.

Busca productos para el cuidado del cabello que utilicen alternativas a los sulfatos. Por ejemplo, hay champús que echan mano de ingredientes naturales como los aceites de coco o argán. Estas grasas limpian el cabello sin despojarlo de sus aceites naturales, los cuales son esenciales para que las hebras puedan crecer de forma saludable.

  1. ¿Secado al aire libre?

Aunque es malo calentar demasiado el pelo, dejarlo secar al aire tampoco es la solución ideal. Burg afirma que “cuanto más tiempo permanezca húmedo el cabello, más daño sufrirá su estructura interna. Para reducir al mínimo la posibilidad de dañar el pelo, lo mejor es usar el secador, pero en frío”.

Diversos estudios han revelado que el secado al aire puede dañar el cabello tanto como el calor excesivo. El exceso de calor puede dañar la superficie exterior de las hebras, pero dejar que el cabello se seque al aire libre puede dañarlo desde el interior.

  1. Recorte regular

Las sesiones de recorte en la peluquería pueden llevar mucho tiempo, pero esos recortes regulares pueden mejorar mucho la textura del cabello. Andrew Fitzsimons asegura que “recortar el pelo al menos una vez cada ocho semanas nos ayuda a mantenerlo sano y libre de puntas abiertas”.

Reflexiones finales

Cuidarse el cabello siempre vale la pena. Cuando el cabello está sano y bien hidratado, es menos probable que se caiga. Además, una cabellera sana y brillante le dará un impuso extra a nuestra autoestima.

A veces basta con hacer pequeños cambios en nuestra rutina capilar para marcar la diferencia. Por ejemplo, reducir el uso de herramientas térmicas y lavar el pelo con menos frecuencia son buenas opciones. Pero si no notas ninguna mejoría, es recomendable que hables con un especialista. Vinci Hair Clinic les ofrece una consulta gratuita a todos sus clientes nuevos. ¡Ponte en contacto con nosotros y reserva tu cita hoy mismo!