¡Bienvenidos a Vinci Hair Clinic!

En este blog ya hemos hablado sobre la historia de la pérdida del cabello después del COVID. Parece que ese tema ha causado bastante revuelo en los últimos meses. Posiblemente eso se deba a que mucha gente se está dando cuenta de cuál es la verdadera causa de su caída del cabello, en vez de atribuírsela al envejecimiento o a la calvicie. Sin embargo, hay otra historia detrás de esos titulares recientes. Se trata de la actitud despectiva que muchos médicos tienen ante el problema.

En este artículo analizaremos las actitudes predominantes sobre la caída del cabello y la restauración capilar. Vamos a ver por qué siguen existiendo esos prejuicios, y revisaremos algunas de las razones por las que esa situación está cambiando. Sigue leyendo para que descubras más.

¡No la toman en serio!

Hasta hace poco, las personas que acudían al médico quejándose de la caída del cabello post-COVID no recibían demasiada simpatía. Eso se debía, en parte, a que todavía no se había establecido firmemente la relación entre el COVID-19 y la caída del cabello. La mayoría de los médicos asumían que la caída del cabello estaba relacionada con algún problema en el ciclo de crecimiento del mismo, o con alguna otra causa. Sin embargo, un estudio reciente ha demostrado que, efectivamente, el COVID-19 puede provocar caída del cabello. ¿Pero eso significa que ahora los profesionales médicos se están tomando el asunto más en serio? La respuesta no es la que cabría esperar.

Aunque los médicos están más dispuestos a aceptar que sus pacientes estén experimentando pérdida de cabello como consecuencia del COVID-19, la ayuda y el apoyo que ofrecen siguen siendo limitados, básicamente por dos razones.

La caída del cabello es temporal

Los médicos que están al tanto de las últimas investigaciones también saben que el tipo de pérdida capilar que genera el COVID-19 es el efluvio telógeno (ET). Al ser provocado por un evento altamente estresante o por un traumatismo agudo, el ET se clasifica técnicamente como muda de cabello, y no como pérdida de cabello. Esta condición se presenta cuando una cantidad de cabello superior a la habitual entra en las fases de reposo o caída. Aunque es una situación angustiante para quien la padece, esta forma de pérdida capilar es temporal: el cabello vuelve a crecer en cuestión de meses.

Por lo tanto, es probable que el médico lleve a cabo un examen, para asegurarse de que el paciente no sufra algún otro problema médico (problemas hormonales o de tiroides, por ejemplo). Una vez que se haya descartado cualquier problema médico “real”, el especialista puede simplemente aconsejarle al paciente que sea… paciente, y que espere a que le vuelva a crecer el pelo. Los médicos más ilustrados pueden darle al paciente algunos consejos generales, como mejorar su dieta y practicar ejercicio.

La caída del cabello no es un problema médico grave

La segunda razón es que la mayoría de los médicos no consideran que la caída del cabello sea un problema médico grave. En primer lugar, no es algo que requiera hospitalización, o que pueda llegar a causar la muerte. Por lo tanto, no es ninguna prioridad, sobre todo para los médicos que tratan a pacientes con enfermedades terminales, o con condiciones debilitantes. Aunque eso es comprensible hasta cierto punto, se trata de una priorización que alimenta algo bastante tóxico: la noción de que quejarse de la pérdida del cabello es una muestra de vanidad y frivolidad.

Diversos estudios han demostrado que la pérdida de cabello y el COVID-19 están relacionados, y otras investigaciones han puesto de relieve el efecto que la pérdida del cabello puede tener sobre la salud mental de quienes la padecen. En un blog anterior hemos analizado esta cuestión, y hemos explorado cómo el problema de la caída del cabello trasciende a la vanidad, ya que nos puede afectar profundamente.

Por fortuna, este mensaje parece estar ganando cada vez más adeptos. Esto se debe, en gran medida, al hecho de que muchas personas de perfil público han compartido sus experiencias con la alopecia. Sus testimonios han puesto de manifiesto que la caída del cabello es un problema que afecta la salud mental de millones de personas. Esta amplitud de debate ha permitido que los tratamientos de restauración capilar sean más aceptados por el público. Aunque todavía queda mucho camino por recorrer, actualmente los trasplantes capilares son vistos con la misma comprensión que la ortodoncia, por ejemplo. Sin duda, es un paso en la dirección correcta.

Conclusión

Afortunadamente, la actitud ante la caída del cabello está empezando a cambiar. Ahora hay una mayor conciencia de que este problema afecta a muchas personas, a un nivel que va mucho más allá de la simple vanidad. La pérdida del cabello puede golpear nuestra autoestima y nuestra confianza personal, afectando nuestra capacidad para desenvolvernos en el trabajo o en la vida diaria. ¡Incluso puede afectar a nuestras relaciones personales! Poco a poco, cada vez más médicos están despertando de su letargo.

Si te preocupa la caída del cabello, no reprimas tus inquietudes. Habla con un experto capilar. Puede que tus temores sean infundados, pero si no lo son, cuanto antes empieces a tratar el problema, mejor. Vinci Hair Clinic puede ayudarte. Somos una de las empresas líderes en restauración capilar, y tenemos clínicas en todo el mundo. Ofrecemos una consulta gratuita para todos nuestros clientes nuevos. Solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y concertar una cita. ¡Hazlo hoy mismo!